Arauca es una de esas zonas donde la energía solar deja de ser una declaración de intención y se convierte en sentido común: tierras planas del oriente, irradiación alta y estable durante casi todo el año, actividad petrolera y ganadera que demanda energía confiable, y una red que por momentos es débil o no llega a donde se necesita. Fincas, estaciones de servicio, plantas de acopio, pequeños comercios y sedes operativas instalan cada vez más sistemas fotovoltaicos con almacenamiento en baterías, en muchos casos como microrred de respaldo o como sistema aislado. La tentación del importador nuevo es pensar que “los paneles solares entran exentos” y que el ahorro fiscal llega solo. No es así: el incentivo existe, es importante, pero tiene una condición de fondo —el proyecto debe estar certificado— y una exigencia de tiempo que se tramita antes del embarque.
El cliente de este caso es un grupo con operaciones agropecuarias y de servicios en el departamento de Arauca que decidió montar una microrred propia: paneles fotovoltaicos, inversores, estructura de montaje y un banco de baterías de litio para sostener operación nocturna y respaldar los equipos de bombeo y frío. En su primera intención compró componentes sueltos a distintos proveedores chinos y pidió una cotización de flete “como cualquier mercancía”. BOSS International Supply Chain —sede central en Guangzhou y filial propia en Bogotá, operador de industria y comercio integrados que actúa como optimizador de cadenas de suministro, con FCL, LCL, flete aéreo, doble despacho aduanero y servicio puerta a puerta (bosslogistics.com)— le propuso primero ordenar la capa regulatoria y luego mover la carga. Ese cambio de secuencia le ahorró el error más caro del proyecto.
Lo que dice realmente la Ley 1715: beneficios grandes, pero atados a una certificación
La Ley 1715 de 2014, integrada y ajustada por la Ley 2099 de 2021, sigue siendo el marco vigente de los proyectos de fuentes no convencionales de energía —FNCE—, y la energía solar es una de ellas. Para un importador de equipos importan tres instrumentos:
- Exclusión de IVA (artículo 12): los equipos, elementos y maquinaria importados destinados a proyectos de FNCE pueden quedar excluidos del IVA, pero la exclusión está supeditada a que el proyecto esté certificado por la UPME y comprende únicamente los bienes y servicios amparados por esa certificación; no es una exclusión automática por el hecho de que el producto sea un panel;
- Exención de derechos arancelarios (artículo 13): para maquinaria, equipos, materiales e insumos destinados exclusivamente al proyecto, que no se produzcan en la industria nacional y cuya adquisición solo sea posible mediante importación. El trámite es especialmente sensible al calendario: la exención debe solicitarse a la DIAN con antelación a la importación, del orden de al menos 15 días hábiles, con la documentación del proyecto avalada por la certificación de la UPME. No se puede importar primero y pedir la exención después;
- Deducción en renta (artículo 11): quienes declaran renta pueden deducir una porción relevante de la inversión en el plazo que define la norma, también previa certificación del proyecto.
Un punto que conviene aclarar en proyectos como el del cliente, que combinan generación y almacenamiento: la certificación ampara los bienes y servicios que figuran en el proyecto evaluado, de modo que los bancos de baterías, inversores y elementos de integración deben incluirse desde la radicación, no comprarse después esperando que el beneficio se extienda por extensión. La UPME ha simplificado sus procesos en los últimos años y reemplazó los ciclos cerrados por una ventana continua de recepción de solicitudes durante buena parte del año; aun así, la certificación toma semanas con documentación completa y exige memoria técnica, especificaciones de equipos y soporte de la inversión, y conviene confirmar con la propia UPME o un asesor especializado qué componentes de almacenamiento entran en el listado vigente. La consecuencia operativa es directa: el cronograma de compras y de embarques de BOSS se construye hacia atrás a partir de la fecha de la certificación. Si el cliente llega con el contenedor ya en el mar sin certificado, la importación se hace sin beneficios —con arancel NMF según partida e IVA del 19% sobre CIF más arancel— y no existe devolución de los derechos arancelarios, sin perjuicio de mecanismos de devolución que para otros impuestos la norma contempla en casos puntuales. Para proyectos pequeños sin excedentes a la red, la normativa más reciente ha flexibilizado las autorizaciones de conexión, pero eso es independiente del beneficio tributario, que sigue su propio camino.
Paneles son carga voluminosa; las baterías son mercancía peligrosa
Desde la logística pura, un sistema fotovoltaico son dos cargas con naturalezas opuestas. Los paneles son mercancía ligera pero voluminosa y frágil: se planifica la estiba por metros cúbicos y número de piezas por contenedor, con esquinas, separadores y cajas de fábrica aptas para varias manipulaciones; un panel microfisurado por mal amarre o humedad llega sin verse dañado y falla meses después. Los bancos de baterías de litio, en cambio, son mercancía peligrosa de clase 9 —las celdas y baterías se asocian a las entradas UN3480 y UN3481, según viajen solas o contenidas en equipos— y exigen documentación DG completa: hojas de datos de seguridad, declaración del expedidor de mercancías peligrosas, embalaje certificado para sustancias peligrosas y aceptación explícita por parte de la naviera. Los inversores y tableros, por su parte, deben ser consistentes con la instalación eléctrica, que se ejecuta según el RETIE vigente por instaladores calificados; la certificación del proyecto y la conformidad de la instalación son asuntos distintos y ambos necesarios.
El tramo que define el proyecto: de la costa a Arauca
Arauca no tiene mar. La ruta real empieza en Cartagena, por el Caribe, en una travesía desde China de 30 a 38 días, o en Buenaventura, por el Pacífico, de 23 a 28 días; la elección se compara en días totales, costo del acarreo interior y confiabilidad, no solo en flete marítimo. Desde la costa, los equipos deben cruzar el país hasta el piedemonte llanero, un tramo interno largo que combina corredores nacionales con vías secundarias sensibles a la temporada de lluvias, con pasos y trochas que pueden cerrarse o restringirse en el periodo más húmedo. La planificación de BOSS incluye:
- nacionalización en el puerto principal con la exención arancelaria ya aprobada y la selectividad atendida desde la filial en Bogotá;
- acarreo programado en ventana seca o con margen amplio en temporada de lluvia, vehículos adecuados al peso de los racks y las baterías, y plan de manejo DG en tierra;
- entrega directa en el sitio de la obra, con coordinación de descargue, porque en zona rural no siempre hay montacargas disponible.
Comprar componentes sueltos a cinco proveedores, cada uno con su despacho y sus papeles, es el escenario perfecto para que una parte llegue sin amparo de la certificación, otra sin documentación DG y el proyecto se detenga a mitad de instalación.
Resultados y recomendaciones
El cliente ajustó el orden: primero la ingeniería básica y la radicación ante la UPME, luego las compras por listado de bienes certificados, y los embarques se programaron cuando la certificación y la aprobación del beneficio arancelario estuvieron vigentes. Según lo reportado por el cliente, los equipos ingresaron con los beneficios de la Ley 1715 aplicados correctamente, el contenedor de paneles y la partida DG de baterías se manejaron sin incidentes y la entrega en la finca se hizo antes del pico fuerte de lluvias; la microrred quedó en operación con respaldo de almacenamiento.
La lista de verificación para cualquier proyecto solar en zona no interconectada es: no prometer “exención” sin certificado; radicar ante la UPME con tiempo y verificar la vigencia de los beneficios con un asesor tributario o agente de aduanas; solicitar la exención arancelaria a la DIAN antes de importar; confirmar que cada bien figure en el listado certificado; tratar las baterías como DG clase 9 con toda su documentación; planear la instalación según RETIE; y comprar el calendario terrestre hacia Arauca de regreso desde la ventana seca. Esa secuencia —certificado, beneficio, embarque, acarreo de largo aliento— es la que ordena un optimizador de cadenas de suministro con industria y comercio integrados.