Un contenedor perdido, hundido o dañado sin cobertura puede borrar el margen de un trimestre entero. El seguro de carga es, para quien importa seriamente, la diferencia entre un contratiempo manejable y un desastre financiero.
BOSS le ayuda a definir la cobertura adecuada según el modo de transporte, el valor de la mercancía y su destino, evitando tanto la subaseguración (riesgo descubierto) como la sobreaseguración (costo innecesario). No es un gasto, es una decisión de gestión de riesgo.
Muchos importadores descubren tarde que su póliza general no cubre ciertos modos o que la responsabilidad del transportista tiene topes muy por debajo del valor real. Revisar esto antes de embarcar es mucho más barato que lamentarlo después.
Con la cobertura correcta, el océano deja de ser una amenaza invisible y se vuelve un tramo previsible de su cadena, donde usted sabe exactamente qué pasa si algo sale mal.
El seguro de carga no es un gasto opcional para quien importa seriamente: es la diferencia entre un contratiempo manejable y un desastre financiero cuando el mar o la manipulación juegan en su contra.
Le ayudamos a definir la cobertura adecuada según el modo de transporte, el valor de la mercancía y su destino, evitando tanto la subaseguración (riesgo descubierto) como la sobreaseguración (costo innecesario).
Casos de éxito
LCL para un emprendedor sin volumen de contenedor completo
Desafío: Un pequeño importador no alcanzaba a llenar un contenedor y pagar FCL le resultaba antieconómico para su primer pedido.
Solución: BOSS propuso carga LCL consolidada en origen, compartiendo contenedor con otras mercancías y manejando la inspección y el despacho en destino.
Resultado: El cliente importó con un costo inicial reducido, probó el producto en el mercado colombiano y escaló a FCL en su tercer pedido.