Aunque nadie lo planea, a veces llega mercancía defectuosa. BOSS actúa como su representante en China: abre la reclamación, negocia con la fábrica y busca compensación o reemplazo, defendiendo su inversión a miles de kilómetros de distancia.
Gestionar el incidente desde el origen suele ser más efectivo y económico que intentar resolverlo a distancia una vez que la carga está en Colombia. La evidencia fotográfica y la relación con la fábrica son nuestra palanca de negociación.
El objetivo es que un problema puntual no se convierta en una pérdida total ni dañe su relación con el proveedor. Un reclamo bien llevado fortalece la cadena a largo plazo en lugar de terminarla.
En un caso, un lote con fallas de acabado se resolvió sin reimportar: negociamos una compensación y coordinamos un reemplazo en el siguiente envío FCL, recuperando la inversión del cliente mediante nota de crédito y preservando el surtido en góndola.
Antes de importar un producto nuevo, vale la pena consultar la normativa colombiana aplicable: requisitos de etiquetado, certificaciones y restricciones. Anticipar la regulación evita que la mercancía quede retenida en frontera por un detalle evitable.
Mantener un historial de inspecciones por proveedor le permite tomar decisiones con datos. Con el tiempo, ese registro se convierte en un activo: sabe exactamente con quién puede confiar y a quién debe supervisar con mayor rigor.
Casos de éxito
Reclamo de calidad resuelto sin reimportar la mercancía
Desafío: Un cliente recibió en Colombia un lote con fallas de acabado no detectadas en la inspección inicial y dudaba de poder reclamar a un proveedor de otro continente.
Solución: El equipo de BOSS en Guangzhou abrió la reclamación con evidencia fotográfica, negoció con la fábrica una compensación y coordinó un reemplazo en el siguiente envío FCL, sin costo de reimportación para el cliente.