Casi todos los importadores colombianos compran un seguro de carga. Muy pocos saben qué compraron hasta que sufren un siniestro. Y ahí llega la mala noticia: la póliza más barata suele tener exclusiones que aparecen justo cuando se necesita, y un reclamo mal documentado en las primeras 72 horas puede perderse por completo, aunque el daño sea real.
Este artículo es una guía práctica sobre cómo funcionan los seguros de transporte en la ruta China–Cartagena y cómo se gestiona un reclamo de principio a fin, ilustrada con el caso de un importador de la costa caribe colombiana que trabajó con BOSS International Supply Chain, su socio logístico y de compras con modelo de industria y comercio integrados.
Primero, entienda qué cobertura compró
Los seguros de carga marítima se contratan bajo las cláusulas del Instituto de Aseguradores de Londres (Institute Cargo Clauses), que los importadores latinoamericanos reconocen por sus siglas en inglés:
- ICC (C): la cobertura básica. Cubre pérdida total o daño grave por incendio, varada, colisión, hundimiento o descarga en puerto de emergencia. Es la más económica y la que más sorpresas da: no cubre mojadura, robo parcial, rotura ni manipulación.
- ICC (B): cobertura intermedia. Agrega mojadura por agua de mar, pérdida total por caída de bultos durante la carga/descarga y entrada de agua al contenedor.
- ICC (A): la cobertura amplia, “todo riesgo accidental”. Cubre cualquier daño o pérdida accidental, salvo las exclusiones explícitas (demora, vicio propio, insuficiencia de embalaje, guerra y huelgas, que van en cláusulas aparte).
Para un importador que trae mercancía general desde China, la regla práctica es simple: si la carga vale la pena ser asegurada, vale la pena asegurarla en ICC (A). La diferencia de prima frente a ICC (C) suele ser una fracción pequeña del valor declarado, mientras que la diferencia de cobertura ante un mojado o una rotura es total.
Hay además tres cláusulas complementarias que conviene evaluar según la carga:
- Cláusula de guerra y huelgas (War & Strikes): económica y recomendable para rutas con puntos de riesgo.
- Cláusula de ruptura y mojadura: suele estar en (A), pero en pólizas locales a veces se ofrece como extensión; verifíquela.
- Responsabilidad por demora y por frescura/daño consecuente: las pólizas estándar excluyen la demora y el lucro cesante. Si su negocio depende de una fecha (temporada navideña, un evento comercial), debe conversarse como cobertura específica.
El caso del contenedor mojado en Cartagena
Nuestro cliente es un importador de artículos para el hogar y decoración que abastece cadenas de tiendas en Cartagena, Barranquilla y Montería. En un embarque de dos contenedores desde Shenzhen, uno de ellos llegó al terminal de Cartagena con el sello de puerta dañado y señales de humedad. Al abrirlo en su bodega, encontró que cerca del 30 % de la mercancía —artículos de cartón prensado y textiles de decoración— presentaba daño por agua y moho superficial.
Su reacción inicial, como la de muchos, fue llamar al proveedor y a la naviera. Ambos se lavaron las manos: el proveedor demostró con fotos que el contenedor salió seco y sellado de fábrica, y la naviera respondió que su responsabilidad está limitada por las reglas de conocimiento de embarque y que la carga viajaba “bajo responsabilidad del cargador”. Ahí recordó que tenía una póliza, pero no sabía ni con quién reclamar.
Intervinimos de inmediato en la gestión del siniestro, porque en BOSS International Supply Chain el seguro no se vende como un trámite más: se estructura como parte de la cadena. Los pasos que seguimos son exactamente los que cualquier importador debería conocer:
1. No mezclar ni mover la mercancía dañada. Lo primero fue indicar al cliente que separara los bultos afectados, no los dispusiera ni los vendiera, y que los mantuviera para inspección. Muchos reclamos se caen porque el importador, por despecho o por falta de espacio, bota o regala la mercancía dañada antes del ajuste.
2. Notificar al asegurador dentro del plazo. La mayoría de las pólizas exigen aviso inmediato o en un plazo corto (usualmente 72 horas hábiles tras detectar el daño). Nosotros notificamos el mismo día del hallazgo, con número de contenedor, conocimiento de embarque y reporte fotográfico.
3. Solicitar el survey. El asegurador designa un surveyor (inspector de averías) independiente que examina la carga, el contenedor, los sellos y las condiciones de estiba. En este caso el surveyor encontró evidencia de que el sello había sido forzado en algún punto del tránsito y el contenedor había viajado con la junta de puerta deteriorada, lo que determinó cobertura bajo la cláusula de mojadura.
4. Documentar la cadena de evidencia. Se reunió: conocimiento de embarque con anotaciones de estado en puerto (clausing), lista de empaque, factura comercial, fotos de origen sellado, fotos del daño en destino, reporte del surveyor y, clave, el certificado de seguro endosado correctamente. Un detalle que rechaza muchos reclamos en Colombia: el certificado debe estar endosado a favor del importador o de quien demuestre interés asegurable, antes del siniestro.
5. Reclamar también al responsable del tramo. Donde corresponde, se presenta reclamación formal ante naviera o terminal, con copia al asegurador, que se subroga en los derechos. Esto amplía las posibilidades de recuperación.
6. Mitigar la pérdida. La póliza obliga al asegurado a mitigar el daño: la mercancía salvageable se reacondiciona o vende con descuento, y ese valor se descuenta del monto indemnizado. En este caso, parte de los textiles se recuperó con tratamiento y el resto se indemnizó como pérdida.
El resultado: el cliente recibió indemnización por aproximadamente el 88 % del valor dañado (deducible y salvamento aparte), en un proceso que tomó cerca de dos meses. Sin la documentación de origen y la notificación inmediata, ese mismo reclamo se habría perdido.
Siete reglas para que su seguro funcione cuando lo necesita
La experiencia con importadores en la región Caribe nos deja siete reglas prácticas:
- Declare el valor real. Asegurar por debajo del valor de factura para ahorrar prima genera infraseguro: en un siniestro parcial, la indemnización se reduce proporcionalmente y el importador asume una parte.
- Pida ICC (A) para mercancía general. Y para carga sensible (electrónica, consumo), confirme que robo parcial y mojadura están cubiertos.
- Verifique el endoso y el interés asegurable. El certificado debe estar a su nombre o endosado a su favor antes de que ocurra el siniestro.
- Anote el daño en el documento de recepción. Al recibir el contenedor en puerto o en bodega, cualquier anomalía visible —sello forzado, golpes, humedad— debe quedar anotada en el acta o en el conocimiento, con fotos.
- Nunca deseche la mercancía sin autorización. El ajustador debe verla; sin mercancía, no hay reclamo.
- Notifique de inmediato. Los plazos corren desde que se detecta o debió detectarse el daño, no desde que “le conviene reportarlo”.
- Concentre la gestión en un solo socio. Cuando compra, flete, seguro y despacho los coordina la misma empresa con presencia en China y en Colombia —un optimizador de cadena de suministro—, la evidencia de origen (fotos de carga, sellos, condición del contenedor) está disponible al instante, y eso es muchas veces la diferencia entre un reclamo pagado y uno rechazado.
El seguro más caro es el que no paga cuando se necesita. Contrate bien, documente mejor y actúe en las primeras 72 horas: el siniestro es inevitable a veces, la pérdida total casi siempre es evitable.