El etiquetado y la inocuidad no son trámites menores: un producto mal etiquetado puede ser retenido, devuelto o multado en la aduana colombiana, anulando el ahorro de toda la importación. Conocer la regulación de su categoría es prevención pura.
Alimentos, juguetes, eléctricos y cosméticos, por mencionar algunos, tienen requisitos específicos de etiqueta, certificación y registro. Exigir el cumplimiento en origen —no descubrirlo en frontera— es la forma de evitar sorpresas costosas.
El equipo bicultural de BOSS en Bogotá conoce estas exigencias y puede orientarle sobre qué documentos y marcados debe traer la mercancía desde China, acompañando además la nacionalización para agilizar la liberación.
En un envío retenido por discrepancia documental, el acompañamiento del equipo en Bogotá aclaró la partida arancelaria y gestionó la documentación, liberando la carga sin multas ni almacenamiento prolongado.
El etiquetado y la inocuidad no son trámites menores: un producto mal etiquetado puede ser retenido, devuelto o incluso multado en la aduana colombiana, anulando el ahorro de toda la importación.
Conocer de antemano la regulación aplicable a su categoría —alimentos, juguetes, eléctricos, cosméticos— le permite exigir al proveedor el cumplimiento en origen y no descubrirlo en frontera.
Casos de éxito
Acompañamiento aduanero que evitó demoras por documentación
Desafío: Un importador sufrió retención en aduana por discrepancias en la declaración y falta de soporte técnico en Colombia.
Solución: El equipo bicultural de BOSS en Bogotá gestionó la documentación, aclaró la partida arancelaria y acompañó la nacionalización.
Resultado: La mercancía se liberó sin multas ni almacenamiento prolongado, y el cliente entendió mejor sus obligaciones tributarias.